Son las seis de la mañana,
el sol no está.
Las chelas solas se dan,
y la marea no sabe nadar.
Beberemos al despegar,
mirando al sol me doy cuenta
que la luz no viene a mal.
¿Prestas cariño o quemas mal?
Dime, para estar igual.
Tu sonrisa me cae mal,
preferiría que me tragara el mar.
Y al momento de caer,
que me diga que todo fue un juego de azar.
Huele al cariño de mi casa,
¿será que aquí se acaba?
Dejaré que el sueño me invada,
quizás así logre apreciarla.
Chu chu y tú,
suenan los paisajes donde me llevas tú.
Una flor y un sol,
ambos sabemos quién eres tú.
Podré perderme en tu amor,
y despertar en un gran ardor,
porque ambos sabemos,
quién eres tú.
Tú tú y el gran espíritu,
el mundo no vive por deseos tuyos,
muy, muy tuyos y tú.
En un gran circu me dejaste déjà vu.

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