Otro día, otro momento de decepción. Al ver hacia fuera, vi que el pinche sol brillaba igual de culero, alli sonriendole a todos como todo un putillo, y los árboles igual de mediocres, todos pinches verdes y aguados. Pues no era la excepción hoy, ni que tuviera la puta suerte de despertarme en otro pinche mundo, otro universo no tan culero.
Ahí estaba yo, sentado mediocremente, terminando mi desayuno: ramen ahogado y frito con dos huevos a la mexa. Hasta el pinche café sabía igual que asqueroso que la vecina. Pero la herida sangraba más hoy que antes. Siempre, nunca falla esa mamada.
¿Por qué será? ¿Por qué tanta pinche miseria? Si se fue, pues que le vaya mal y que chingue a su madre. ¡Y esta pinche alfombra rosa ya me tiene hasta el culo!
Bip, bip… empezó a chingar el pinche celular. Ni un mensaje de la desgraciada.
¿Quién chingaos estará mamando a esta hora?
Miro el reloj. No mames… ya las 8:15. Y yo aquí, de pinche holgazán, dejando que el día entero se me fuge.
—”Te estamos esperando afuera wei, vamonos.”
— “¡Órale, pinche Juan cara de papa! Siempre te levantas con esa pinche cara de arrastrado, ¿o en las noches terminas de gimp o qué vergas? Vamos a llegar tarde otra vez por tu pinche culpa.”
— “No hay pedo, wey, déjalo. Ahorita le meto churro al pinche Ferrari y ves que hasta llegamos media hora temprano.”
— “¡Seas mamón! ¡Esa madre no sube más de 40. Esta madre es una pinche decepcion wei!”
— “Súbete, puto, que si no llegamos, nos van a reventar otra vez.”
Me subí, a ver a dónde me dirigía la vida otra vez. La extraño, no miento… pero ella se fue en su pinche viaje y hizo su cama así, toda culera, y ahí se tendrá que acostar. Ojalá y la cargue el pinche payaso.
— “¡Hay, wey, pinche escalofrío!”
— “Ya estuvo, pinche nieto, ya córtale a tus pinches mamadas, culero, que no dejas descansar.”
— “¡Hijo de su gran madre! ¿Qué chingaos hace aquí? ¿No debería estar allá disfrutando su paraíso culero?”
— “Así, sí, pinche nieto mamón. Ya déjate de pendejadas y búscala, wei, que es lo mejor que te ha pasado en la vida. Ya pinche cuarentón y vistiendo santos… ¡a lo mejor sí eres puto! Con razon aqui vienen tus pinches amigos arcoiris gameza a levantarte.”
“Nombre, seas mamón… hasta la pinche abuelita difunta me da latigazos. Valgo pero puritita longaniza.”

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